domingo, 2 de octubre de 2011

GE DE

Buenas noches colegas:

Hoy  en nuestro segmento de domingo "Rincón Chapín" quiero presentarles a un joven que ve más alla de las palabras. Un pedazo de papel es un mundo sin fin en el cuál se pueden plasmar tantos sentimientos en un solo lugar.


Guillermo García Durán o GD como se presenta así mismo, reside en la ciudad de la Antigua Guatemala, Sacatepéquez. Es un estudiante de tercer año de Diseño Gráfico, que en sus tiempos libres se dedica a llenar cualquier espacio en blanco con dibujos creativos.






GD ha experimentado sobre muchos materiales pero afirma que no hay nada como un buen pedazo de papel. Un simple dibujo puede traer distintas emociones y recuerdos, un simple dibujo nos puede hacer SOÑAR.





Con pocos años de experiencia ha logrado perfeccionar la técnica convirtiéndose en un apasionado de la ilustración. Después de todo es más el trabajo que la inspiración. GD ha trabajado bastante para ir logrando piezas bastante significativas.

Fotomontaje  x GD




Parte del éxito se debe que no ha tenido miedo al fracaso. Tiene la idea que un simple soñador puede mover al mundo con solo imaginar y soñar. El papel puede ser utilizado de muchas maneras que pueda ayudar a crear una mejor sociedad. Un maestro me enseñó recientemente que en la vida hay que ser osado, perseguir lo que uno quiere. Con el fracaso viene el éxito.



Los dejo con una frase  "Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto" -León Daudí.

Atrévanse  vamos por todo, vamos por el MUNDO.

Feliz Domingo e inicio de semana.


- F. Noonyes

3 comentarios:

kreiziboi dijo...

..sin duda alguna soy testigo que LA EXPERIENCIA nos hace mejores día tras día, y qué mejor ejemplo que @GuilleGD ¡enhorabuena! a seguir la experiencia.. [:

Anónimo dijo...

¡Muchas felicitaciones para este gran soñador despierto!

¿Acaso el más honesto acercamiento a la práctica de dibujar lo que se sueña en Guatemala basta con un papel? No. El arte es observar, pensar y re-definir metáforas para luego plasmarlas en tinta o pintura. Adentro de esa piel, de esa mente, de esas anécdotas y sueños, adentro de sus todos desconocidos... solo ahí existe una grotesca hermosa proximidad de gritar con trazos y no precisamente de ira sino de alegría ¿Por qué no?

¡Felicidades! :)

anissette dijo...

Y es que el lápiz y su cerebro son la misma cosa... Sencillamente increíble lo que hace el patojo.

Pequeño orgullo de Guatemala, seguí adelante (;